La clasificación de las manifestaciones de la fauna mitológicas se articula en torno a diversas fuentes de origen y existencia. Desde una perspectiva cósmica, resulta relevante considerar los experimentos realizados por civilizaciones estelares avanzadas durante eras arcaicas (1) , como las épocas lemuriana y atlante; estos escenarios implicaron la manipulación genética y la síntesis temporal de formas de vida con anatomías compuestas, sirviendo a funciones específicas antes de ser descontinuados o extinguidos ante los cambios en la densificación de la materia física.

De manera complementaria, muchas de estos seres se entienden como manifestaciones de los planos sutiles , superando la noción de un cuerpo físico denso; No se trataba necesariamente de animales de carne y hueso con un esqueleto físico denso, sino de formas de pensamiento primitivas cristalizadas (egrégores),espíritus de la naturaleza (devas), o custodios de umbrales que operaban en el plano etérico y astral. En las antigüedades, cuando la percepción humana era más
clarividente, estos seres podían ser vistos y sentidos con total naturalidad por las poblaciones locales, siendo registrados posteriormente como mitos a medida que el velo material se espesó.
Un origen profundamente arraigado es también el intraterreno: lEl interior de la Tierra (la Tierra Hueca o los complejos sistemas
de cavernas sub-corticales) alberga ecosistemas propios desconectados de la luz solar directa, adaptados a fuentes de energía geotérmica y electromagnética. Criaturas como los dragones clásicos (asociados ancestralmente a cavernas
profundas, fuegos subterráneos y guardianes de tesoros minerales) encuentran aquí su explicación más literal como seres biológicos de alta densidad vibratoria que ocasionalmente emergían a la superficie en tiempos remotos.
Adicionalmente, desde un punto de vista cosmológico amplio, existen los remanentes de cadenas planetarias previas: las formas de vida de rondas evolutivas anteriores dejan huellas residuales o manifestaciones físicas que persisten en registros akáshicos antes de que las leyes biológicas terrestres se volvieran completamente estables.
Un aspecto crucial es también el movimiento entre mundos, ya que la fauna alienígena depositada en la Tierra es resultado de migraciones ecológicas estelares, donde razas colonizadoras trajeron consigo especies exóticas para poblar biomas experimentales en la Tierra primitiva, algunas adaptándose temporalmente antes de desaparecer.
Finalmente, estas realidaded se complementan con fenómenos más cercanos a lo humano: las proyecciones arquetípicas del inconsciente colectivo ( Egrégores) , que son manifestaciones visibles generadas por la intensa carga emocional y mental colectiva en momentos de transición e interactuaban con los humanos desde el plano astral ; así como las materializaciones teúrgicas, donde sacerdotes o hierofantes empleaban campos morfogenéticos avanzados con concentración mental para manifestar formas protectoras temporales con fines de custodia sagrada en templos mistéricos y para acciones determinadas sobre la materia.
(1) Y los proyectos » Quimera» actuales de grandes corporativas y el complejo militar industrial.
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