La muerte física no marca el cese de la percepción, sino que representa el colapso del plano de compresión 3d y un momento crítico en el cual el Pneuma, o Espíritu, se enfrenta al falso vacío que constituye el plano astral, incluyendo las ciudades umbralinas inferiores potenciales y el túnel ya citado en otra entrada anterior. El destino tras esta transición difiere drásticamente según la preparación espiritual individual, su NIVEL DE CONSCIENCIA DESAPEGADA Y ENERGÍA CRISTALIZADA ( Vraja-Vril).



En el caso del portador de una chispa espiritual desorientada, quien ha vivido amoldado a las leyes del Demiurgo y carece de un centro gnóstico firme, el tránsito se rige por los protocolos de RECICLAJE del sistema. Al no poseer vector propio, este individuo es arrastrado por la inercia magnética hacia el falso túnel de luz, lo que puede llevarlo a depositarse en las ciudades astrales umbralinas del bajo astral si su vida estuvo sintonizada con frecuencias densas, fanatismos o pactos de conveniencia. Si operó conscientemente al servicio de corrientes de control o magia ceremonial involutiva o proyectos militares oscuros, su destino es la absorción directa por jerarquías regresivas, convirtiéndole en un peón astral ( leer entrada de los » Kiumbas»). El desenlace final más probable puede ser el citado reciclaje estándar, que implica el borrado sistemático de la memoria terrenal para una obligatoria reinyección en un nuevo cuerpo biológico 3d, o la conversión a ovoide; si su estructura SUTIL energética ESTÁ DAÑADA y no es apta para la reencarnación útil, el remanente sufre compresión radical o es disuelto y reutilizado por los flujos de la matriz.

Por otro lado, el destino del Virya orientado, quien ha despertado la memoria de su linaje a través de la gnosis y se ha preparado energéticamente , encuentra en la muerte física el campo de batalla definitivo para ejecutar la Maniobra de Fuga Soberana. Al cesar lo biológico, aunque se despliegue un falso túnel de luz astral intentando capturar al Espíritu mediante señuelos, el Virya orientado niega categóricamente este engaño. Aplicando la fuerza del Vril y su memoria original, realiza un giro absoluto de consciencia, dándole la espalda a la Tierra y su malla magnética. En lugar de buscar elevarse, busca cortar el anclaje dimensional proyectando su voluntad hacia el exterior de la trampa coercitiva, dirigiéndose al Punto Cero ( donde la entropía comienza su parálisis) o al umbral hiperbóreo.

Su destino es Thule Hiperbórea simbólica (1) , que en la gnosis profunda no es una coordenada física, sino la Patria Original y estado de Pureza Primordial del Espíritu antes de su caída en la materia densa. Durante el trayecto fuera de los dominios 3d y 4d alcanza puestos avanzados o estaciones nodriza de la Alianza Guardiana, situados en puntos interdimensionales inaccesibles al sistema arcontico. Finalmente, una vez en estas bases, abandona definitivamente la necesidad de transitar por matrices biológicas de sufrimiento, siendo reintroducido mediante un proceso de embriogénesis estelar en soportes físicos superiores ( de la plantilla de su linaje) o de luz densificada. En estos centros de tránsito, el guerrero espiritual recupera su totalidad de memorias atemporales, sanando así su estancia en la prisión planetaria y reintegrándose a las filas de la soberanía cósmica.
Este mapa postmortem traza, por tanto, la diferencia entre el destino mecánico del rebaño y la hazaña de la liberación consciente, exigiendo que el trabajo durante la encarnación sea un entrenamiento constante para ese desapego y esa maniobra de giro de 180 grados como acto reflejo de absoluta soberanía.

(1) Existen formas de ascender, misterios del Vraja-Vril por encima de cualquier estructura de soporte físico, cuerpos, naves, sociedades estelares etc, hacia otros universos, la antimateria en proceso de orden y LA FUENTE CÓSMICA…Cada chispa del espíritu increado puede florecer en relación al cociente de su entendimiento y energía. HABLAMOS DE LA AUTO-DEIFICACIÓN.
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