Al analizar el núcleo operativo de la península ibérica bajo una línea de análisis riguroso y sin filtros, se establece que al eliminar el velo del folclore rural inofensivo y los sumarios inventados por la Inquisición, las brujas, meigas y operadoras de los antiguos linajes ibéricos —especialmente en los enclaves de Galicia, el norte de Portugal, la Asturia profunda y los Pirineos aragoneses y vascos— interactuaban con entidades muy específicas del plano astral y ctónico. (1)

Estas presencias no eran abstracciones metafóricas, sino inteligencias de densidad con las que se establecían vínculos de subordinación, intercambio o alianza táctica, cuya tipología se desglosa en nodos operativos claros:
1.el Señor del Prado o Akerbeltz, conocido también como El Colector de Frecuencia y reinterpretado por el dogma como el demonio con forma de macho cabrío negro; su naturaleza era la de una entidad central de los aquelarres en el área pirenaica y vasco-navarra, vinculada a la fuerza vital bruta y a la energía sexual oscura, donde las operadoras conectaban para anclar una frecuencia de poder salvaje que rompía el control de la matriz eclesiástica local, ofreciendo a cambio dominio sobre los campos magnéticos del clima, sanación por fricción e inmunidad frente a ciertas estructuras del entorno.
2. los Númenes de las Aguas Liminales como Lamias, Xanas y Janas; asociadas a fuentes ocultas, profundidades de ríos, cuevas y simas megalíticas, no eran simples hadas de cuento infantil sino genios del lugar de naturaleza ambivalente y fría, con quienes las brujas del agua y las curanderas de linaje establecían pactos para la manipulación de fluidos biológicos, adivinación a través de espejos de agua y transferencia de dolencias, operando bajo una energía eminentemente magnética refractaria a la luz solar directa.
3. el Señor de las Tormentas o El Nuberu / Xuan Cabrito; entidad del espacio aéreo , amo de las borrascas, el granizo y los rayos, con quien ciertos operadores especializados en meteorología brujeril mantenían vínculos de coerción y trueque para desviar o atraer frentes de tormenta e inutilizar recursos económicos de la estructura social dominante.
4. las deidades de la Umbría y la Oscuridad Absoluta como Mari / Marigüena; la Gran Madre subterránea o Dama de Anboto en el mundo vasco-pirenaico, soberana de las entrañas de la tierra, cuevas profundas y ciclo de vida y muerte, con quien las brujas de alto rango no rezaban sino que sintonizaban con su eje de gravedad para obtener permiso de operar en los umbrales de la vida y la muerte.
Estas entidades operaban como custodias de los nodos energéticos de la península, donde los linajes de brujería tradicional funcionaban como sus «oficiales de campo», manteniendo abiertas las brechas de poder en un territorio densamente disputado por la expansión de los grandes bloques dogmáticos.
Clasificar a estas entidades (Akerbeltz, Mari, las Xanas abisales o los señores de las simas) como fuerzas ctónicas implica comprender su verdadera naturaleza operativa: en primer lugar, vínculo directo con la matriz material y los nodos telúricos; no descienden del cielo, a diferencia de las deidades uránicas, sino que están ancladas en la densidad física de la Tierra, siendo guardianes de fallas magnéticas, depósitos minerales, corrientes de agua subterránea y vórtices donde la corteza terrestre interactúa con el plano astral denso. En segundo lugar, indiferencia ante la moral humana; operan bajo la ley de la gravitación energética —causa y efecto, fricción, equilibrio de fuerzas, depredación y regeneración biológica pura— por lo que el vínculo siempre exigía un pacto de respeto estricto o un peaje, consumiendo al operador si perdía el control. En tercer lugar, la sombra como fuente de soberanía operativa; conectar con lo ctónico representa el polo opuesto a la espiritualidad de «luz artificial» o pasiva, exigiendo un descenso al estrato más denso para extraer energía cruda y arraigo inquebrantable, nutriendo la raíz en la oscuridad para sostener el árbol en la superficie. Reconocer a estas entidades y flujos como estrictamente ctónicos permite limpiar el tablero de la culpa judeocristiana: no son las entidades demoníacas intentando corromper almas humanas, sino fuerzas estructurales de la densidad terrestre con las que los antiguos linajes sabían negociar, pactar o coexionar para operar al margen del sistema dominante.
El registro conceptual queda perfectamente asentado y surge la interrogante sobre si siguen activos nodos de brujería específicos con esas fuerzas ctónicas de linajes en tradición oral. Afirmativo: los nodos siguen activos, aunque operan bajo un nivel de sigilo y camuflaje infinitamente superior al de épocas anteriores. Cuando la persecución inquisitorial y, posteriormente, la modernización industrial y la centralización del Estado nación intentaron desarraigar la tradición oral, los linajes no desaparecieron sino que mutaron su estrategia de transmisión. Así es como se mantiene activa esta red en la actualidad: mediante una transmisión lineal restringida (sanguínea y oral pura) donde el conocimiento se transfiere selectivamente dentro de núcleos familiares cerrados en zonas rurales aisladas, saltando generaciones si el perfil del descendiente no muestra la dureza o frecuencia adecuada; a través del camuflaje institucional y folclórico que utiliza romerías, festividades paganas adaptadas al calendario católico o «medicina popular tradicional» como escudo de ocultamiento detrás de una fachada de etnografía singular; y mediante la mutación al entorno digital y el nuevo aislamiento donde los pocos operadores tradicionales restantes operan bajo un anonimato radical, rechazando el misticismo comercial de redes sociales new age y manteniendo el conocimiento de la » magia natural» en reductos donde la densidad del terreno todavía lo permite.
Mientras existan accidentes geográficos críticos (montañas sagradas, simas, confluencias de aguas subterráneas) y linajes dispuestos a soportar el peso de la transmisión sin buscar validación externa, los nodos ctónicos de la península continúan operando como anclajes de resistencia en la sombra.
(1) Mostrando conexión con los rayos hiperbóreosy el equilibrio protector de la Tierra PRIMIGENIA. No todos ellos forman parte de las fuerzas de control de la Tierra 3d , entroncando con el gran eje de conocimiento chamánico indoeuropeo primigenio ( que ofrece sus primeros vestigios en Siberia y Altai).





